Washington, D.C. – Nuevos datos publicados por el Censo de Estados Unidos (U.S. Census Bureau) revelan que la tasa de pobreza bajó de 14.8 por ciento en el 2014 a 13.5 por ciento en el 2015 (los datos disponibles más recientes), lo cual significa que son 3.5 millones de personas las que ya no viven en la pobreza. Pan para el Mundo aplaude esta gran mejora, pero enfatiza que 43.1 millones de estadounidenses aún viven en la pobreza.

“Aunque nos alientan estos nuevos datos, demasiadas familias aún viven la pobreza,”, dijo el reverendo David Beckmann, presidente de Pan para el Mundo. “Necesitamos elegir a líderes quienes se enfocarán en acabar con la pobreza, y que aseguren que se financien completamente los programas de seguridad social”.

Las tasas de pobreza bajaron o no demostraron ningún cambio para todos los grupos demográficos. Para los afroamericanos, la tasa bajó de 26.2 por ciento en el 2014 a 24.1 por ciento en el 2015. Para los latinos, bajó de 23.6 por ciento a 21.4 por ciento, y para las familias encabezadas por mujeres, la misma tasa bajó de 33.1 por ciento a 30.4 por ciento.

La tasa oficial de pobreza no toma en cuenta los programas federales antipobreza, los cuales siguen manteniendo a millones de personas fuera de la pobreza. Sin los créditos tributarios por ingresos (EITC por sus siglas en inglés) y por hijos (CTC por sus siglas en inglés), la tasa oficial de pobreza hubiese superado por 2.9 por ciento a la actual. El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP por sus siglas en inglés) mantuvo a 4.6 millones de personas fuera de la pobreza en el 2015, entre ellos unos 2 millones de niños, y el programa de comidas escolares redujo la pobreza por 0.4 por ciento.

La mejor manera de acabar con la pobreza es de asegurar que las personas tengan acceso a empleos que provean sueldos decentes. De hecho, la disminución de la pobreza se puede deber, en parte, a un aumento de 5.2 por ciento en el ingreso familiar promedio – el primer aumento anual en dicho índice desde el 2007.

“El Congreso debe dar prioridad a acabar con el hambre”, dijo Beckmann. “Los legisladores pueden empezar ya, en aprobar un presupuesto para el año 2017, trabajar para crear empleos adecuados, y fortalecer la red de seguridad social para que las familias que se encuentren en periodos difíciles no se queden atrás para siempre”.